lunes, 13 de octubre de 2014

articulo de enfermedades de niños

  Enfermedades más frecuentes en invierno y cómo prevenirlas :

Descienden los termómetros y llegan las enfermedades más frecuentes asociadas al invierno que afectan principalmente a las vías respiratorias como la gripe, los catarros, bronquitis, faringitis y otras más graves como la neumonía.
Los niños son especialmente vulnerables a las bajas temperaturas, por lo tanto, son más proclives a contraer enfermedades, sobre todo si están a diario en contacto con otros niños.

Gripe.

La gripe en los niños es una infección vírica provocada por el virus de la influenza que afecta principalmente a las vías respiratorias y se contagia fácilmente, siendo los niños pequeños principales transmisores del virus.
Es una de las enfermedades más frecuentes y pueden padecerla varias veces durante el año. Los síntomas son fiebre alta (más de 38,5 grados), dolor de cabeza, tos y mocos (al principio tos seca y congestión que luego evoluciona en tos productiva), en algunos casos pitidos al respirar (sibilancias), malestar general, dolor muscular y a veces también dolor abdominal acompañado o no de vómitos. Es frecuente en los niños que haya pérdida de apetito e irritabilidad.
Requiere de muchos cuidados ya que puede complicarse y convertirse en una enfermedad más grave como la neumonía. Se la suele confundir con el resfriado o catarro, pero a diferencia de la gripe, estos no presenta fiebre o es muy baja.

Faringitis

La faringitis es la inflamación de la faringe ocasionada por la infección de un virus o una bacterias. Puede iniciarse después de un proceso infeccioso como la gripe, resfriado o amigdalitis en cuyo caso recibe el nombre de faringoamigdalitis.
Durante la época invernal son más frecuentes las faringitis de origen viral, mientras que las de tipo bacteriana suelen incrementarse en el cambio de estaciones, sobre todo en la primavera.
Las más frecuentes son las faringitis producidas por la bacteria del estreptococo, que producen una rápida irritación de garganta y dolor muy agudo acompañado de fiebre.

Amigdalitis

La amigdalitis es la inflamación de las amígdalas producida por un virus o una bacteria. La infección también puede estar presente en la garganta y áreas circundantes, causando inflamación de la faringe (faringitis).
Hay dificultad para comer, fiebre, ardor o dolor de cabeza, de garganta, y en ocasiones pérdida de la voz.

Bronquitis

La bronquitis es ocasionada por la infección de virus o bacterias que provocan la inflamación aguda de los bronquios.  Al inflamarse los bronquios la respiración se dificulta y  producen grandes cantidades de moco espeso que provocan accesos de tos, dolor de pecho y congestionamiento.
La bronquitis se puede desarrollar a causa de una gripe mal cuidada, por eso, para evitar complicaciones es muy importante que el niño sea atendido adecuadamente en caso de presentar un cuadro gripal.
Es una enfermedad contagiosa que se transmite por medio de las gotitas de saliva que una persona expulsa al hablar, toser o estornudar, por lo que, evitar estar en contacto con otras personas y cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar es fundamental para prevenir el contagio

Neumonía o pulmonía

La neumonía es una enfermedad especialmente peligrosa en los lactantes y se caracteriza por la inflamación de un segmento de los pulmones, generalmente de origen infeccioso. La mayoría de los casos son producidos por la infección de un virus, aunque en niños menores de 6 meses y niños mayores puede ser una bacteria, una de las más frecuentes, el neumococo.
A veces se origina después de una gripe o resfriado. Entre los síntomas más frecuentes de neumonía típica encontramos fiebre alta, escalofríos, tos con mucosidad y dolor al respirar.

En la variante de neumonía atípica hay síntomas menos específicos como dolor de cabeza, malestar, cansancio, dolor muscular, tos seca y persistente o con expectoración. También puede presentar fiebre sin escalofríos y dolor en el tórax que aumenta al toser.
La principal complicación de la neumonía es la dificultad respiratoria, por lo que siempre, ante el menor síntoma, hay que consultar al pediatra.

Otitis

La otitis es la inflamación de los oídos y se manifiesta con dolores muy fuertes e inaguantables que pueden ser constantes o intermitentes, sordos, agudos y/o punzantes.

Se considera otitis crónica en caso que dure más de tres meses.
Son muchas las causas que pueden producir otitis, entre ellas las infecciosas como la otitis bacteriana o causada por hongos, aunque también las hay víricas.
Es habitual que antes de un cuadro de otitis, especialmente otitis media, haya un antecedente de catarro o faringitis.

Bronquiolitis

Por último, la enfermedad estrella del invierno, la bronquiolitis. Es una enfermedad provocada por la infección de los bronquiolos causada por el virus respiratorio sincitial (VRS o SRV) que afecta a menores de 2 años, en especial a los menores de 6 meses.

Es una enfermedad muy contagiosa que afecta a los bronquiolos, las últimas ramificaciones de los bronquios, los cuales miden apenas 2 mm de diámetro, al infectarse, se inflaman y obstruyen impidiendo el paso del aire.

Comienza como un catarro de vías altas, con o sin fiebre pero a los pocos días se nota un empeoramiento a nivel respiratorio. Hay tos, dificultad al respirar, pitos y sibilancias, aumento de la frecuencia respiratoria y si hay fiebre es un moderada.
Ante el menor síntoma hay que acudir al pediatra para que confirme el diagnóstico. En casos leves se puede controlar en casa, mientras que los más graves requieren hospitalización

Cómo prevenir enfermedades en los niños en invierno

Algunas medidas preventivas pueden contribuir a evitar que los niños contraigan enfermedades en invierno, como por ejemplo:
  • Ventilar a diario las habitaciones, al menos diez minutos al día
  • Utilice preferentemente estufas eléctricaso a gas.
  • Evitar los ambientes con humo de cigarrillo.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Mantener la casa templada: no utilizar la calefacción a tope, si no mantener la casa con un adecuado nivel de humedad, el ambiente seco agrava las enfermedades respiratorias
  • Evitar sitios cerrados demasiado concurridos.
  • Abrigar lo justo: evitar el exceso de abrigo en ambientes calefaccionados o la falta de abrigo en la intemperie. Cubrir boca y nariz al salir a la calle o a espacios libres.
  • Dentro de lo posible, mantener al niño alejado de personas enfermas.
  • Hacer que el niño se lave las manos con frecuencia, especialmente antes de comer, al entrar a casa y si ha estado en contacto con otros niños.
  • Evitar que comparta utensilios con otros niños como vasos, platos, cubiertos, toallas y por supuesto chupetes.
  • Incluir en la dieta infantil frutas y verduras, especialmente alimentos ricos en vitamina A y C.
  • Otra medida preventiva es la vacuna contra la gripe. Las recomendaciones sobre si conviene o no vacunar al niño son: no hay necesidad de vacunar al niño sano, aunque puede vacunarse frente a la gripe estacional si sus padres lo solicitan o su pediatra lo considera oportuno. Los pediatras recomiendan administrar la vacuna a niños mayores de 6 meses (antes de los 6 meses no pueden recibir la vacuna) si presentan problemas respiratorios crónicos, enfermedades congénitas cardiovasculares, metabólicas y renales.

 

otoño


     ¡¡¡ Semana del otoño!!!

   Esta semana vamos a ver lo relacionado con el otoño:
  paisajes,hojas.. aquí os dejo una pequeña historia para
  los peques pinchar aquí.
paisajes.

viernes, 27 de septiembre de 2013


Diciendo¨no¨ también educamos



Eso está bien, aquello está mal, así se hace, así no... nos da la impresión de que los primeros años de nuestros hijos los pasamos señalando todo lo que se puede y, sobre todo, lo que no se puede hacer. Muchos padres tienen la sensación de decir “no” mil veces al día. O, al menos, de tener ganas de decirlo, porque con frecuencia nos frena la inseguridad de prohibir cosas a nuestros hijos. En realidad, poner unos límites claros y razonables es una de las tareas más importantes para que los niños no se conviertan en unos pequeños tiranos. Y cuanto antes, mejor.


La educación de los niños debe tener como objetivo fundamental el desarrollo de personas maduras, responsables y autónomas. Si el afecto, la ternura y la comunicación son instrumentos básicos para conseguir este resultado, no debemos olvidar que imponer unos límites claros y coherentes, aunque sea complicado e ingrato, es más que necesario.
Normalmente, a los padres nos resulta más fácil o cómodo decir "sí" a todo aquello que piden los hijos o dejarles hacer lo que quieren, pero decir un "no" a tiempo también es conveniente y necesario. De esta manera, enseñaremos a los niños a interiorizar unas normas y conseguiremos transmitir una disciplina que harán suya desde pequeños hasta que, progresivamente, se responsabilicen de su comportamiento.

Resulta divertido ver cómo desde muy pronto nuestros hijos aprenden a decir "no". Se niegan a ir a la cama, no quieren lavarse las manos antes de comer, nunca quieren recoger su habitación, mientras que a los padres nos cuesta llevarles la contraria y mantener firmes ciertos criterios. No se trata de ser rígidos e intolerantes, ni de convertirse en unos padres despóticos y autoritarios que siempre se opongan a los deseos de sus hijos, sino de entender la realidad y posibilidades de los pequeños en cada etapa de su desarrollo, mostrándoles convenientemente lo que pueden y no pueden hacer, lo que está permitido y lo que no lo está.
Durante los primeros años el "no" es una manera de frenarlos, de protegerlos, ya que los niños y niñas, llevados por su curiosidad, comienzan muy pronto a explorar su entorno y su afán descubridor puede llevarles a menudo a situaciones peligrosas: poner los dedos en un enchufe, llevarse cosas a la boca, etcétera. Hay que tener en cuenta que, en ese momento, para ellos resulta difícil entender las consecuencias de su acción y olvidan nuestras advertencias. Por eso tenemos la impresión de pasar todo el día con la negativa en los labios.
A partir de los 2 ó 3 años pueden empezar a discriminar entre lo que es posible y lo que está prohibido. A medida que dominan el lenguaje están preparados para entender los motivos de las prohibiciones, por eso es el momento para explicarles por qué no deben acercarse a una estufa encendida o bajarse de una acera y no simplemente decirles "no toques" o "no hagas".
Nunca resulta fácil decir "no", ni todas las familias son iguales. Cada una tiene su forma de educar a los hijos pero, aunque a veces y en determinadas edades sea difícil encontrar el término medio entre dejarles hacer y prohibirles, lo más importante es ser coherente y mantener la decisión con los razonamientos más convenientes para cada ocasión. También es normal y lógico cometer algunos errores ya que muchas veces un "no" responde más al estado de ánimo de los padres o a nuestros propios temores que a la situación concreta que se está sancionando. En estos casos los niños pueden darse cuenta de la arbitrariedad de nuestra decisión e incluso, si son mayores, cuestionarla. Es entonces cuando es preciso hablar con ellos y enseñarles que los padres, como los hijos, también podemos equivocarnos y, si es necesario, debemos disculparnos asumiendo la equivocación, ya que nadie es perfecto.
Por último, es preciso tener en cuenta que los niños y niñas aprenden mucho imitándonos y observando nuestras actitudes, valores y comportamientos, y, por tanto, éstos deben estar en consonancia con nuestras palabras ya que de otro modo perderán, a sus ojos, todo su sentido.








jueves, 26 de septiembre de 2013

Padres escuchar.........

Va haber en la escuela una nueva actividad pero esta vez para los padres algo diferente y entretenido 

Va a ver manualidades para los padres van a ser muy interesante aqui os dejo algunas de las cosas que se van a realizar












¿Que os a parecido?¿os a gustado? ....Pues si os gustaria hacer algunas de estas manulidades tan chulas solo teneis que escribir al correo electronico: bosque.animado@gamil.com

Normas de funcionamiento

HORARIOS

Con el fin de facilitar la incorporación de los niños al aula, y para facilitar la labor educativa en ella, se os pedirá que las entradas y salidas sean lo más breves posibles,
Los educadores deberán conocer personalmente a aquellas personas que acudan asiduamente a recoger a los niños. En el caso de que alguien no conocido por los educadores o no autorizado en la inscripción acuda a recoger al niño/a, deberá ir acompañado de una autorización (documento que proporcionará el Centro) firmada por los padres, o bien apuntándolo en la agenda diaria, de viva voz en la entrega o en última instancia, mediante aviso telefónico a la guardería. De lo contrario y por motivos de seguridad, el niño permanecerá en las dependencias del Centro.

Horario de entrega y recogida

Es importante mantener la puntualidad en los horarios, pues de ello depende que el curso normal de las clases transcurra sin interrupciones necesarias, eso redunda al fín y al cabo en la adecuada atención de vuestros hijos.
Se podrá realizar la entrega del niño en los siguientes horarios:
·       Desde las 7:30 a las 9:00 horas.
·       las 12:00 horas.
·       A las 15:00 horas.
La recogida se realizará en los horarios siguientes:
·       A las 12:00 horas.
·       A  las 15:00 horas.
·       A las 15:30 horas.
·       16:00
·       16:30
·       17:00 horas.
No se podrán realizar entregas ni recogidas fuera de estos horarios salvo causa justificada. En dichos casos, la persona que recoja al niño antes del horario concertado avisará con antelación.

Horario de comidas

·       El desayuno será de 8:00 a 8:45 horas. Pasada esta franja horaria, el niño deberá acudir al Centro desayunado.
·       La comida será de 12:00 a 13:15 horas. A partir de las 13:15 horas el servicio de comedor permanecerá cerrado.
·       La merienda se dará de 16:00 a 16:30 horas.

Horario de siesta

Desde las 13:30 a las 15:30 horas, los niños del centro hacen la siesta.

VESTUARIO

·       Los niños mayores de un año deberán venir vestidos con el chándal , que está a disposición de los padres en el Centro.
·       Los bebés podrán venir en pijama hasta que empiecen a gatear, momento en el que tendrán que vestir el uniforme de la Escuela Infantil.
·       Es obligatorio que los niños mayores de dos años usen el babi de la escuela.
·       La ropa de calle del niño (abrigo, guantes, gorro…) deberá estar marcada con su nombre y primer apellido.
·       Recomendamos un calzado de velcro para facilitar la autonomía del niño.
·       Por seguridad y precaución no se permitirá ningún tipo de joyas o colgantes.
·       Es imprescindible que todos los niños traigan al Centro una muda de ropa completa (chándal, camiseta, calzoncillos o braguita y calcetines), útiles de aseo (toalla, esponja, peine, crema y toallitas húmedas), una bolsa de plástico para la ropa sucia, un chupete y un vaso o biberón. Los niños que usen biberón, deberán traer dos con la tetina que en esos momentos  utilice.
·       Si desayunan o comen en el Centro, deberán traer un babero de plástico por ambas caras y no rígido.
·       Los niños que duerman en el Centro deberán traer una mantita.
·       Si su hijo utiliza pañales, deberá traer un paquete al Centro al principio de curso (se avisará cuando haya que reponerlo), o bien, ir trayendo todos los días una bolsita con los pañales que su hijo vaya a utilizar.
·       El control de esfínteres, se hará en coordinación con la Escuela Infantil.
·       Los viernes, se entregará a los padres una bolsa con ropa sucia (sábana, babero...), que deberá regresar limpia a la escuela el lunes.

COMIDAS


·       Estará prohibido traer cualquier tipo de comida a la Escuela Infantil.
·       Los padres serán informados cada mes del menú que tomará su hijo. 
·       Las leches o cereales especiales deberán ser suministrados por los padres.

SALUD

·       En el caso de que el niño tenga síntomas claros de enfermedad, los educadores tienen la obligación de comunicárselo a la familia para que venga a recogerlo, por el bien del niño enfermo y seguridad de sus compañeros de clase.
·       En caso de urgencia o accidente, primero se atenderá al niño y luego se avisará a la familia.
·       Si el alumno tuviese alguna enfermedad infecto-contagiosa (incluido conjuntivitis y pediculosis), se abstendrá de venir al Centro hasta su total recuperación, dando el pediatra fe de ello por escrito.
·       En el Centro no se administrarán medicamentos salvo en casos excepcionales y bajo prescripción médica, en los que el padre cumplimentará un impreso interno del Centro en el cual, autoriza al educador a administrar el medicamento, las horas que debe tomarlo y la cantidad.
·       Si el niño ingresa al Centro sin completar el calendario vacunal, se deberá comprobar su adecuado seguimiento.
·       Se exigirán unas mínimas condiciones de higiene en los alumnos tanto corporales como de vestimenta.
·       Los niños acudirán al Centro con las uñas cortadas y cuidadas de forma regular.
·       Los padres deberán informar al Centro de cualquier tipo de alergia ya que al no estar al corriente de ello, el niño podría correr riesgos innecesarios.
·       Por el bienestar de los niños, está prohibido fumar dentro del Centro.

JUGUETES

Recomendamos que el niño no traiga juguetes a clase, ya que en la misma hay suficientes y apropiados para cada edad.

SALIDAS Y EXCURSIONES

Para desarrollar plenamente la actividad en el Centro, en algunas ocasiones, los niños tendrán que salir del Centro. Para ello, se solicitará por escrito la oportuna autorización de los padres y su colaboración.

HORAS EXTRAS


En caso de que su hijo necesite permanecer una o más horas de las concertadas con el Centro, deberá comunicar el día y la hora/s al tutor. La ampliación de horario se deberá comunicar como mínimo a la entrega del niño en el Centro.

martes, 24 de septiembre de 2013

Juguetes recomendados para cada edad: de 2 a 3 años


Hablaremos de los juguetes recomendados para niños de 0 a 12 meses y para niños entre uno y dos años, ahora, pensando en ayudaros para elegir bien los regalos para vuestros hijos y otros pequeños a los que queráis obsequiar en las próximas fechas, os vamos a contar como elegir los mejores juguetes para niños entre dos y tres años.
El juego es la actividad más importante que realizan nuestros hijos. Por medio de él reproducen sus impresiones y las interiorizan, analizan las relaciones entre las personas y las manifestaciones de las leyes naturales. Experimentan y aprenden por medio de la diversión.
No hay duda que el juego es algo muy serio para los niños y los juguetes apropiados pueden serles de mucha ayuda.
Para elegir el juguete adecuado tenemos que tener en cuenta algunas cosas básicas: que sea seguro, que sea adecuado para la edad del niño y que responda, además, a sus gustos e intereses. Por ese motivo, además, por supuesto, de conocer y respetar a nuestro hijo como persona individual, es importante elegir juguetes adaptados a sus necesidades evolutivas, tanto en lo afectivo, lo intelectual y lo motriz.

El niño a los dos años

El niño, a los dos años, comienza una etapa maravillosa de descubrimientos y autonomía. Empieza a ser consciente de que es una persona independiente de su madre, con su propia voluntad y capacidad de decisión, lo que, por un lado, supone una fuente de experiencias para él y sus padres, pero también puede hacer que los conflictos y retos del crecimiento le hagan tener más berrinches y enfados.
Los juguetes pueden ayudarle a enfrentar esos nuevos descubrimientos, dándole oportunidad para representar sus emociones y las relaciones interpersonales, y a la vez, ofreciéndole retos en los que ensayar sus capacidades y reforzar su autoestima.
El lenguaje también avanza rápidamente. El niño a los dos años es más consciente de sí mismo como una persona independiente de las demás, por eso empieza a referirse a sí mismo con su nombre o los apelativos familiares. Demuestra que entiende muchas palabras aunque no todas las puede decir y aún abrevie muchos términos. Ya entiende todo y poco a poco va hablando de manera cada vez más comprensible y estructurada. Le fascina lo que decimos y quiere aprender a comunicarse. Los juguetes que estimulan su comprensión del lenguaje les encantan y puede pasarse horas con ellos.
Su capacidad motriz se desarrolla enormemente en esta etapa. El niño empieza a correr, a subir escaleras, a saltar y a trepar. Necesita experimentar y ejercitarse, pero también es poco consciente de los riesgos, por lo que los juguetes deben estimular sus nuevas capacidades pero ser adecuados para su edad, para minimizar los peligros.
Las nuevas capacidades intelectuales y motrices harán que disfrute mucho con el movimiento de las cosas, los tamaños, formas, texturas y colores, manipulando objetos. Arrastrar, lanzar, dar patadas, encajar y correr son actividades que naturalmente necesita hacer para entender lo que le rodea y manejar mejor su cuerpo. Los juguetes, de nuevo, deberán ayudarle a que haga estas actividades.
Empieza a sentir interés por el juego con otros niños, aunque suele ser un juego paralelo, más que interactivo, aunque con hermanitos y amigos más mayores, siempre que lo traten con respeto, disfrutará muchísimo y aprenderá muchas cosas. Sin embargo, seguirá jugando mucho solo y reclamará que juguemos con él, algo que debemos hacer todo lo que podamos, aunque conteniéndonos para no dirigirlo demasiado. Hay que dejarle equivocarse mucho para que encuentre su manera de hacer las cosas, más que marcarle como se deben hacer bien a la primera. Por eso, dejarle experimentar es fundamental.
La música, las canciones, los cuentos y dibujar serán cosas que le encantarán y le ayudarán a mejorar, además, sus habilidades linguisticas, de motricidad fina y de relación.

¿Qué juguete comprarle a un niño de entre dos y tres años de edad?

Los juguetes más adecuados serán los que fomenten y se adapten a sus nuevas habilidades, siendo seguros para su edad, pues hay que tener mucha atención con eso, pues a esta edad todavía son inconscientes de los peligros y también se llevan muchas cosas a la boca, por lo que hay que descartar los juguetes para niños más mayores que tengan piezas pequeñas que puedan tragarse.
Encajables de hasta ocho o diez piezas con colores y formas llamativas, construcciones en madera o de otro material que no pese en exceso y sin aristas, vasos de diferentes tamaños, serán juguetes que les permitan experimentar con formas y tamaños.
Los cuentos, especialmente los que tengan animalitos e ilustraciones de cosas que conozcan, les encantarán. Deben ser de páginas de cartón, con poca letra (que le leeremos) y resistentes para que también puedan manipularlos ellos mismos.
Las tizas y pinturas de dedos, y las ceras adecuadas para esa edad (atención con esto) les van a encantar, pues el efecto de las lineas de colores, aunque no sean figurativas, supone una experiencia fascinante, siempre que no los forcemos ni obliguemos, pues no todos los niños están preparados para pintar a esta edad.
Instrumentos musicales sencillos, como xilófonos, panderetas, tambores, maracas y pianos serán otro acierto seguro, pero teniendo en cuenta que habrá que aceptar que hagan un poco de ruido alocado cuando se ponga a ello. Al recordarlos me está entrando mucha nostalgia de cuando mi hijo tocaba esos instrumentos, pues, aunque ahora, que ya es mayor, toca el piano, disfrutó tantísimo cuando era pequeño de hacer música, que no puedo evitar emocionarme.
Los juegos de representación empiezan a gustarles. El juguete estrella serían las cocinitas con comida de madera o tela, que no tenga piezas que puedan romper o tragar. Poco a poco irán desarrollando muchas actividades con este juguete, que, por supuesto, es adecuado para ambos sexos. También les encantarán los disfraces, las muñecas y las marionetas.
Los animales de juguete, los peluches, las casitas en las que esconderse, los columpios y toboganes pequeños, y las tiendas de campaña o los túneles son otro regalo de éxito seguro, igual que las pelotas de todos los tamaños y los caballitos de balancín.
Estas son nuestras recomendaciones sobre juguetes para niños de entre dos y tres años. Esperamos que os ayuden a elegir bien









lunes, 23 de septiembre de 2013


RUTINAS PARA DORMIR 


A dormir también se aprende de la misma manera que aprendemos a caminar o comer. Y como ocurre al principio de cada aprendizaje de los bebés, hacerlo con soltura costará menos o más a los padres. En los primeros meses de vida del bebé, y hasta que él adquiera hábitos de sueño adecuados a su edad, los padres serán los que determinarán su rutina de sueño. Aunque al principio pueda parecer una misión imposible, establecer rutinas del sueño en el primer año del bebé es cuestión de paciencia y perseverancia.
Mes a mes, el sueño del bebé va adquiriendo hábitos que, si están bien orientados, pueden ayudarle a dormir mejor y más adecuadamente. 

El sueño de un bebé recién nacido


Por lo general, los recién nacidos suelen dormir de 15 a 17 horas al día y despertar a cada 2 o 3 horas para comer. Poco a poco, este tiempo se va aumentando. A partir de los dos meses de nacido, los bebés empiezan a dormir más por la noche y a los 3 o 4 meses, casi todos consiguen dormir 5 horas seguidas.
Entre los 4 y los 6 meses de edad es el momento recomendado para empezar a introducir una rutina de sueño. Durante el día el bebé ya estará más despierto, se comunica, y ya intuye algo de la rutina que le imponen sus padres. En esta etapa es importante:
1. Que el bebé sepa que la noche es oscura y silenciosa, y que el día es claro y ruidoso.
2. Establecer un horario fijo para el baño, antes de la última toma de leche del día. El bebé necesita sentir que después del baño, le tocará a alimentarse, y luego a dormir. Si se cumple con estos hábitos, el bebé responderá positivamente.
3. Que el bebé lleve ropa adecuada para dormir. Pijama holgado y de acuerdo con la temperatura ambiente.
4. Que el bebé aprenda a conciliar el sueño en su cuna y no en los brazos de sus padres.
5. Que se atienda al bebé cuando llore. Que se sienta seguro.

El sueño de un bebé de 6 a 12 meses


Por lo general, a partir de los 6 o 7 meses, los bebés duermen de 11 a 12 horas al día, más una siesta de una o dos horas. Sus ciclos de sueño se van pareciendo más a los de los adultos. Si todavía el bebé no consigue dormirse solo, éste puede ser un momento idóneo para que los padres pongan en práctica algunas reglas:
1. Utilizar los cuentos infantiles para ayudar a los niños a dormir en su cuna, es un buen hábito a considerar. A estas edades, les encantará estar su propia cuna, con tal de que les cuenten historias o estén o ratito con ellos. Hay cuentos cortos y breves, muy adecuados para esta etapa.
2. Las canciones infantiles puede ser un recurso muy favorable. Tras cantarle algo, se debe despedir del bebé y salir de su cuarto.

3. Un recurso muy positivo para evitar que el bebé llore al despertarse cuando se encuentre solo por la noche, es regalarle un “amiguito”, que puede ser un muñeco, un peluche o algún juguete con el que se sienta acompañado y seguro.








 

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